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LA ORIENTACIÓN DE NUESTROS TEMPLOS

Especulaciones sobre una supuesta anomalía

 

 

Orientación de la iglesia parroquial. La flecha blanca apunta hacia el este-noreste. Se devía del Este unos 13º aproximadamente.    Tras una superficial investigación se deja entrever que la orientación de nuestro templo no es perfecta. ¿Y cuál habría de ser esta orientación? Fijémonos en la imagen. En ella vemos dos líneas; la roja representa la que sería la orientación perfecta Este-Oeste. La blanca representa la orientación real de nuestro templo. En consecuencia vemos que el templo está girado 13º aproximadamente en dirección este-noreste. ¿Por qué esa desviación? ¿Será una mera casualidad? ¿Un mero descuido? ¿Quizá fue necesario girarlo por motivos arquitectónicos? Por cuestiones de cimentación por ejemplo. ¿Quizá ya había otras construcciones anteriores y hubo que aprovechar o evitar la cimentación?

    Es curioso pero resulta que la ermita del Cristo también está desorientada en el mismo sentido, pero aproximadamente unos 17º.  En cambio, la des-orientación de la ermita de la Piedad es en sentido inverso, está girada unos 14º hacia el este-sureste.

    Pero ¿qué sentido tiene preguntarse por eso? Habría que preguntarse primero, ¿por qué la orientación preferible del templo habría de ser la de Este-Oeste y no cualquier otra? Esto sólo se puede entender si explicamos que la religión cristiana tiene mucho que ver con las religiones solares. Sólo después podremos entender el porqué de la orientación particular de nuestros templos.

     La religión cristiana, como todas las demás religiones terciarias (religiones monoteístas que incorporan conceptos abstractos como la idea filosófica de Dios), además de aportar soluciones teológicas extraídas de la filosofía griega (por ejemplo el milagro de la transustanciación no se puede entender sin la metafísica de Aristóteles), incorpora mitos y ritos litúrgicos de otras religiones anteriores tanto de carácter primario (zoomorfismos: Espíritu Santo en forma de paloma, de pelícano, el Cordero de Dios, el demonio como macho cabrío, etc.), como de carácter secundario (politeísmos -Trinidad-  y antropomorfismos -Dios Padre-).

Orientación del la ermita del Cristo. La flecha banca apunta en la dirección este-noreste. Se desvía del Este unos 17º aproximadamente.    El cristianismo, entonces, recoge muchos de los esquemas mitológicos propios de las religiones solares que proliferaban en el mundo romano justo cuando se fraguó el mito de la divinidad de Jesús el judío. Jesucristo, según eso, tiene, por ejemplo, atribuciones que son propias de los dioses solares. Eso se ve hasta en el nimbo o aureola con la que se le representa a veces. La natividad del Señor (Navidad) es la noche del 24 de diciembre. Jesús nace con el sol, con el renacer del sol, con el solsticio de invierno. Pero eso no es así porque se sepa que Jesús efectivamente nació en esa fecha. En rigor, ¿si no se sabe ni siquiera si existió cómo se iba a saber entonces cuándo nació? Fue el papa Liberio, allá por el siglo IV, el que hizo coincidir la Navidad con el solsticio de invierno, de esta manera cristianizó el popular culto al "Sol invictus" celebrado por los romanos, que tomaban al sol como el símbolo de la fuerza que siempre tiene poder para renacer de las tinieblas y que muchas veces representan el mal. En esa época existían en competencia muchos dioses solares. Quizá el más adorado fuese Mitra. Éste era un dios solar, masculino, renaciente, cuyo culto compitió ferozmente durante los primeros años del cristianismo y cuyas doctrinas confluyen y son absorbidas por el cristianismo como religión triunfante. Pero existen otros muchos dioses solares, dioses niños que renacen con el solsticio de invierno, por ejemplo Horus, un dios egipcio, o Dionisos (griego), el dios niño. Todos ellos tienen la característica de renacer después de muertos, como hace la naturaleza con sus ciclos estacionales anuales dependientes, evidentemente, del ciclo anual del sol.

    No es casualidad que las dos fiestas más importantes del cristianismo se celebren en los tiempos en los que el sol renace. El solsticio de invierno a partir del cual el sol empieza a renacer lentamente, coincidente con la Navidad, y el equinoccio de primavera, coincidente con la Pascua de Resurrección o Pascua florida, llamada así porque coincide con el renacer de las plantas. La fecha de esta fiesta no es un día fijo, y en realidad tendría que ser fijo porque Jesús si resucitó, como afirman los creyentes, tuvo que haberlo hecho un día determinado, como ocurre con su nacimiento, sin embargo, la fecha de la Pascua de Resurrección es el domingo que sigue a la primera luna llena de primavera (después del equinoccio de primavera), y si ésta aparece en domingo, la Pascua se corre al siguiente domingo, para que no coincida con la pascua judía. Como vemos, el calendario litúrgico es complejo porque intenta compaginar el calendario solar, propio de las culturas agrícolas (que siguen el ciclo de la vegetación y de las estaciones: invierno, primavera, verano, otoño), con el calendario lunar, propio de culturas paleolíticas menos desarrolladas como la cultura primitiva judía, que no era agrícola, sino ganadera y por lo tanto menos dependiente del calendario solar.

Orientación de la ermita de la Piedad. La flecha blanca apunta en dirección este-sureste. Se desvía del Este unos 17º aproximadamente.     ¿Y qué tiene todo esto que ver, podríamos preguntarnos, con la orientación de nuestro templo? Mucho, como veremos. Porque la construcción de los templos se rige por las normas litúrgicas y teológicas que incorporan esos mitos solares y por eso la mayoría de los templos cristianos, y también muchos paganos, están orientados en la dirección este-oeste. La cabecera se orienta hacia el este, hacia la salida del sol naciente. El cristiano hace sus oraciones mirando hacia la salida del sol que marca el nacimiento del día, el día futuro (la esperanza), la luz verdadera que sale por oriente. De este modo el eje orto-ocaso simboliza la única vía de la salvación, la vía que va desde el Este/Orto (luz, Majestad de Cristo naciente y glorioso), hasta el Oeste/Ocaso que representaría el final, el Juicio Final o también la oscuridad, la muerte, la noche. De hecho "occidere" en latín significa también morir. "Ἐγώ εἰμι τὸ φῶς τοῦ κόσμου" = "Yo soy la luz del mundo", hace decir el Evangelista Juan a Jesús (Jn. 8,12).

    Toda esta simbología es también la razón por la que la entrada principal no suele estar en el este, sino en el noroeste, suroeste o simplemente en el oeste, porque el creyente cuando entra en el templo recorre el espacio que va desde la entrada hasta el altar, desde las tinieblas a la luz. Además, el altar mayor recibe los últimos rayos de luz del día, pero también los del amanecer. En él confluyen todas las luces.

     La ventana que está colocada en la parte este de nuestro templo cumple la función de recoger y llevar los primeros rayos del alba hasta el altar mayor. Y, por otra parte, habría que comprobar si la ventana alargada que hay en el coro llega a iluminar con sus rayos el altar mayor o si sólo lo ilumina en una determinada fecha, por ejemplo en el solsticio de invierno. ¿En qué lugar del templo se proyectará la luz que entra por esa ventana el día del solsticio de invierno? ¿Y el día de S. Pedro patrón de la iglesia? Habría que comprobarlo. En cualquier caso, si nuestro templo tuviera una orientación extraña a este eje de referencia, todo este simbolismo desaparecería. No lo he comprobado todavía porque habría que estar varios días o meses siguiendo la marcha del sol al atardecer y ver qué lugares va iluminando esa ventana cuando se pone el sol, pero todo me hace sospechar que es en el solsticio de invierno o todo lo más en el equinoccio de primavera cuando el sol al ponerse ilumina el altar mayor. ¿Qué día o qué días? ¿Esa es la razón por la que la ventana del coro está ligeramente desviada y no está centrada? ¿O esa desviación del ventanal, si es que no es sólo aparente, está pensada para corregir la desviación del templo que hemos comentado? Todo esto queda por confirmar. Sería interesante que algún villademorense nos lo confirmara o desmintiera.

    Sea como fuere lo cierto es que el templo puede, en efecto, estar desorientado unos grados con alguna intencionalidad. Su posición, creemos, no puede ser arbitraria. Tiene que haber alguna razón. Porque lo mismo ocurre con las ermitas, también han sido giradas unos grados. ¿A qué se puede deber? Existe una posible explicación que habrá que investigar. Como todo el mundo sabe, el sol a lo largo del año no sale exactamente siempre por el mismo punto. Sino que en invierno sale un poco más hacia el sur, y en verano un poco más hacia el norte. Teniendo esto en cuenta lanzamos una hipótesis que habrá que confirmar aunque, de entrada, nos parece poco probable. ¿El giro en la orientación del templo no se deberá a que el constructor quiso orientar el templo justo hacia el lugar hacia el que sale el sol el día del patrono del templo? Es posible pero no parece probable. Porque si nuestra iglesia está dedicada a S. Pedro, que se celebra el día 29 de junio, un poco después del solsticio de verano, entonces efectivamente tendría que estar desorientado hacia el este-noreste como está, porque el sol ya ha pasado el equinoccio de primavera y comienza a salir un poco desviado hacia el norte, pero, sin embargo, pensamos que no debería estar tan desviado. A simple vista la desviación del sol del 21 al 29 es mínima y no nos perece que coincida con los 13º grados que se aprecian en el templo.

     La hipótesis tampoco se sostiene en apariencia respecto a la ermita del Cristo por la misma razón. Aunque antes del equinoccio de otoño el sol sigue saliendo ligeramente desviado hacia el norte, no puede ser tanta la desviación porque la festividad del Cristo se celebra también muy cerca del equinoccio de otoño. No puede haber una desviación de 17º. Y lo mismo diríamos de la ermita de la Piedad. Aunque coincide en parte con la hipótesis, pues la festividad de la Piedad se celebra en pleno invierno y el sol sale esos día más hacia el sur, sin embargo, nos parece que no puede haber una desviación de 14º. Dejamos que esto lo resuelva alguien que sepa más que nosotros sobre el asunto. Doctores tiene la Iglesia que lo sabrán resolver, se dijo siempre.

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